domingo, 30 de junio de 2013

Cómo viajar a China y no morir en el intento - Shanghai

Tener amigos en el extranjero es una ventaja y a mi me gusta "aprovecharme" de ellos para conocer mundo. En los últimos años he viajado a Estados Unidos y a Holanda teniendo guías personalizados, unos anfitriones perfectos, que me enseñan lo mejor del país y me dejan una cama calentita para dormir la mona.

En esta ocasión ha tocado China: Un par de semanas visitando Oriente de las manos de uno de mis mejores amigos, que decidió hacer la maleta hace unos años, para conocer una cultura que le encanta, desoyendo consejos de gente que le tachaba de loco. Ahora habla chino, tiene un buen trabajo, una casa en Shanghai y una novia (Nana) que es una auténtica joya.



El viaje comenzó con retrasos y cambios en los vuelos por parte de British Airways (o Iberia, que viene a ser lo mismo), muchas horas de vuelo y alguna que otra carrera por un par de aeropuertos europeos. Nada nuevo bajo el Sol...

Nuestro vuelo a Madrid fue el único que no nos dió quebraderos de cabeza. Nuestra escala en Londres fue cambiada a Múnich, no sin antes pasarnos unas cuantas horas en la capital española. Aún así, nada conseguía quitarnos las ganas de llegar a Shanghai y, desde luego, la espera mereció la pena.

Yu Garden: Construído por un funcionario para sus padres. Qué nivel, Maribel!

Esta es mi experiencia en alguna de las ciudades más impresionantes que jamás he conocido.

Shanghai


Tras aterrizar en Pudong, Dani, nuestro genial anfitrión, nos estaba esperando para coger un taxi y llevarnos a su casa. En ese trayecto, de aproximadamente una hora, me di cuenta de la primera diferencia con Europa: El tráfico. En los pasos de cebra la preferencia no es de los peatones, el cláxon está a la orden del día y los carriles rápidos no existen, bueno sí, todos lo son. Los cruces son una lotería, donde el más valiente gana y las señales de velocidad pues... las pocas que hay, parecen decorativas.


Pese a que en dos semanas sólo presencié (increíblemente) un accidente, los chinos son unos conductores pésimos, tanto que hacen que un español parezca Ayrton Senna al volante.

Allí apenas hay utilitarios o compactos, les encantan las berlinas, sobre todo los Passat, A4 y Serie 3, me llamó la atención el parque automovilístico tan nuevo que tienen, que además, choca con las pequeñas y viejas motos  eléctricas con las que se mezclan y que hay que esquivar con estilo esmerado. Se ve que les gusta la privacidad, porque casi todos tienen las lunas tintadas (también las delanteras). Los taxis son en su mayoría VW, que parece tener una cuota de mercado aplastante en China. Pese a algunas marcas chinas, son reconocibles casi todos los modelos, aunque muchos son versiones de los europeos o tienen nombres diferentes.


Ya en la ciudad, pude comprobar que su educación tampoco es una maravilla por la calle: No es extraño verlos escupir o dormir en la acera o en una cafetería tranquilamente. Las papeleras brillan por su ausencia.

Shanghai: Sus contrastes y su contaminación

La ciudad me pareció increíble, con grandísimos contrastes (The Bund es impresionante), aunque su esplendor se ve ensuciado (literalmente) por una inmensa nube de niebla. Más tarde me enteré que no, no era niebla, era pura contaminación. Aún así, apenas vi chinos con mascarillas, algo que aquí nos venden como habitual (como decenas y decenas de tonterías).

The Bund

Visitamos templos bajo un calor casi insoportable, la humedad es impresionante y todo lo que bebes lo sudas. Si ya llamábamos la atención de por sí, con nuestras camisetas totalmente encharcadas el efecto se duplicaba.

El Templo budista de Jing'an

La comida está muy especiada y es muy abundante y puedes comer por muy pocos Yuanes. Mi estómago aguantó el tipo pese a los excesos, que fueron muchos, os lo aseguro. Además, cada día de desenvolvía mejor con los palillos, ya estoy hecho todo un experto! Además de la china, di cuenta de la comida coreana, japonesa y tailandesa. Un no parar!


El transporte público es muy bueno y barato, tanto el metro como los propios taxis. El bus apenas lo utilizamos en todo el viaje y pese a la inmensa cantidad de chinos, no presencié aglomeraciones peliculeras, aunque para ellos respetar una cola, es tan complicado como para un español no exaltarse hablando de fútbol o política.


Estaba siendo una experiencia increíble y el viaje apenas acababa de comenzar.

Siguiente etapa: Hangzhou

Fotografías: Lara
Instagram: GonCancela
Agradecimientos: Casa China

domingo, 9 de junio de 2013

Summer waves 2013, la playlist musical del verano

Llega el verano y con el las ganas de fiesta (para quién no las tenga el resto del año). Por lo tanto aquí va una lista con unos cuantos temas para poner en el coche, en la playa, en el trabajo o estudiando para los exámenes de Septiembre (o cuando sean ahora) o para ese viaje que estás deseando que llegue desde hace meses.

Fundamentalmente son temas indie, pop y rock aunque alguna cosa más se ha colado por el medio. Grupos que lo están petando este año como Mumford & Sons, Two Door Cinema Club o Of Monsters and Men, algunos hitazos que seguro que se cuelen entre los más bailados del verano como Calvin Harris o Icona Pop, la vuelta por todo lo alto de Daft Punk, lo nuevo de Empire of the Sun, The National, Crystal Fighters o The Strokes sin olvidarnos de lo patrio con el tema cervecero de Love of Lesbian, lo nuevo de Lori Meyers o algo del discazo de Fuel Fandango.

E iremos actualizando durante todo el verano...



Si crees que es muy hipster para tí también tenemos una lista mainstream! Como en Los 40!